El Alavés cerró su etapa con un triunfo contundente ante el Castellón en Valls, en la provincia de Barcelona. Los hombres de Quique Sánchez Flores siguen sin conocer la derrota en esta pretemporada y acumulan minutos de calidad que están acompañados por buenas sensaciones. Este viernes volvieron a dejar su puerta a cero, al igual que ante el Girona, y además estuvieron certeros para aprovechar algunas de las situaciones de gol que generaron.

¿Qué pasó?

Quique volvió a apostar por el 5-3-2 y la principal novedad fue la presencia de Mikel Rodríguez en la sala de máquinas al lado de Antonio Blanco y Pablo Ibáñez. El cuadro impuso su superioridad desde el inicio y se adelantó desde los once metros después de que Matthys atropellara a Mañas dentro del área. Lucas Boyé no perdonó desde los once metros. El ariete argentino doblaría la distancia en el marcador con un disparo desde la frontal tras una recuperación de Mañas.

¿Por qué importa para Alavés?

El técnico madrileño cambió por completo su medular tras el descanso. Guevara, Denis Suárez y Aleñá formaron el tridente y Miguel Rodríguez se estrenó como carrilero. El Castellón dispuso de varias situaciones para recortar distancias por medio de Nzanza y Douglas, pero no estuvo acertado y Mariano tuvo tiempo para hacer el segundo gol del verano en la media hora que le dio Quique en otra transición que acabó con un desmarque al espacio y un remate cruzado.

¿Qué viene a continuación?

El Alavés sigue sin conocer la derrota en esta pretemporada y acumula minutos de calidad que están acompañados por buenas sensaciones. Quique Sánchez Flores sigue sin conocer la derrota en esta pretemporada y acumula minutos de calidad que están acompañados por buenas sensaciones. El Alavés sigue sin conocer la derrota en esta pretemporada y acumula minutos de calidad que están acompañados por buenas sensaciones.