Deportivo Alavés sueña en grande tras sumar 10 puntos de 12 posibles en sus primeros cinco partidos de La Liga. El conjunto dirigido por Quique Sánchez Flores ha sorprendido a propios y extraños con un inicio de temporada que lo coloca tercero en la tabla, a solo dos puntos del líder Barcelona.

Los números respaldan la ambición: 11 goles a favor y solo 5 en contra, con un diferencial de +6 que refleja solidez defensiva y efectividad ofensiva. El último resultado, una derrota por 2-1 ante el Racing Santander el 12 de septiembre, no empaña la buena dinámica reciente, resumida en un registro de LWWDW (tres victorias, un empate y una derrota en las últimas cinco jornadas).

Quique Sánchez Flores, consciente del momento, declaró: "Life is a dance, and you've got to dance". Su mensaje refleja la confianza del vestuario, donde jugadores como Ángel Pérez y Mariano Díaz están rindiendo por encima de las expectativas. Pérez, activo en la banda derecha, ya suma tres asistencias, mientras que Díaz ha contribuido con tres goles y tres assists en apenas 168 minutos de juego.

En ataque, Lucas Boyé y Toni Martínez forman la dupla de delanteros titulares, aunque su rendimiento ha sido irregular. Boyé, pese a no ser el máximo goleador, ha sido clave en jugadas de gol, como en el 5-2 contra el Osasuna el 6 de septiembre, donde marcó dos veces y asistió en otra. Martínez, por su parte, busca recuperar su mejor forma tras una pretemporada complicada.

El mercado de verano ha dejado huella en la plantilla. Mikel Rodríguez llegó desde la Real Sociedad por unos 2 millones de euros, con una cláusula de recompra válida por cuatro años, pero sufrió una rotura de ligamento cruzado anterior en entrenamiento que lo mantendrá fuera de los terrenos de juego durante meses. Miguel Rodríguez, fichado por 5 millones y vinculado al club hasta junio de 2031, es la segunda incorporación más cara en la historia del Alavés, detrás solo de Lucas Boyé, aunque apenas ha disputado cinco minutos por falta de ritmo.

Nicolás Valentini, proveniente de la Fiorentina por 3 millones de euros, firmó hasta 2029 pero solo ha jugado diez minutos debido a su llegada tardía y condición física no óptima. Por otro lado, Ville Koski regresó al club de forma permanente desde el NK Istra con un contrato que lo une al Alavés hasta 2031 y una inversión cercana a los medio millón de euros.

Las salidas también marcaron el verano: Guridi abandonó el equipo libre rumbo al Sevilla, mientras que Víctor Parada fue traspasado al Spartak Moscú por ocho millones de euros. Estas operaciones reflejan una estrategia de rejuvenecimiento y equilibrio financiero sin renunciar a la competitividad.

Tácticamente, el equipo se ha asentado en un 5-3-2 que brinda equilibrio entre defensa y ataque, aprovechando la velocidad de los carrileros y la presencia de dos delanteros en zona de finalización. El estadio de Mendizorroza, en Vitoria-Gasteiz, ciudad de poco más de 250.000 habitantes, se ha convertido en un fortín donde el Alavés ha hecho valer su localía.

Con la vista puesta en el próximo compromiso, el Alavés recibirá al Valencia en casa el 15 de septiembre. El conjunto ché, actualmente vigésimo en la clasificación, representa una oportunidad para seguir escalando posiciones y consolidar la sorpresa del inicio de campaña. Los aficionados pueden consultar el calendario completo en nuestra fixtures page y seguir la evolución de la plantilla en el squad sección.

El objetivo ahora es claro: mantener la regularidad, evitar lesiones que desequilibren el bloque y seguir creciendo como unidad. El próximo partido no solo suma puntos, sino que puede definir si el sueño europeo empieza a tomar forma real.