Pablo Ibáñez se ha convertido en un jugador imprescindible para el Deportivo Alavés bajo el mando de Quique Sánchez Flores. El centrocampista de 28 años es el cuarto futbolista del equipo con más minutos en la presente temporada de La Liga, acumulando 581 en siete partidos, y ha asegurado su futuro en el club hasta junio de 2030.
Su consolidación es uno de los cambios más notables desde la llegada del entrenador. Bajo la dirección anterior de Eduardo Coudet, el mediocentro no era un favorito en las rotaciones durante la primera parte de la pasada campaña. Ahora ha sido titular en los siete encuentros de Liga, completando los 90 minutos en cinco de ellos. Solo fue sustituido en el minuto 85 del derbi en San Mamés y al descanso en El Sardinero.
Un pilar en el centro del campo
Esta confianza ha relegado a otros centrocampistas como Denis Suárez, Carles Aleñá, Ander Guevara o Protesoni al banquillo. Incluso Antonio Blanco, otro habitual, comenzó el último partido como suplente. Ibáñez lidera con claridad los minutos jugados entre los mediocentros del Alavés, por delante de sus compañeros de posición.
Su aportación no se limita a la presencia física. Este curso ya ha anotado un gol, el que marcó en la contundente victoria por 5-2 ante el Osasuna en Mendizorroza. Además, tuvo dos claras ocasiones para marcar en el reciente encuentro ante el Valencia. La temporada pasada, en 41 partidos, sumó un tanto y una asistencia.
Estabilidad contractual
El club ha blindado a una de sus piezas clave. Pablo Ibáñez llegó al Alavés en calidad de agente libre tras finalizar su contrato con el Osasuna, club del que es canterano. Su rendimiento ha sido recompensado con una vinculación a largo plazo. "El club sigue buscando sus renovaciones", tal y como indicó el directivo Sergio Fernández en el último desayuno informativo.
Ibáñez forma parte del núcleo de jugadores con contrato más allá de 2027, junto a Ville Koski, Miguel Rodríguez y Mikel Rodríguez, cuyos acuerdos van hasta 2031. En cambio, otros como Ander Guevara, Antonio Blanco y Denis Suárez se encuentran en su último año de contrato, una situación que la dirección deportiva monitoriza de cerca.
La apuesta por el futbolista navarro fue impulsada por Braulio Vázquez, director deportivo del Alavés y anteriormente en el Osasuna, considerado uno de los mejores de la Primera División en los últimos años. Vázquez llegó a manifestar que, si de algo se arrepentía durante su gestión en el club rojillo, era del hecho de no haber renovado a ciertos jugadores, en una clara referencia a Ibáñez.
Contexto de un equipo sólido
La solidez de Ibáñez en el centro del campo es un pilar para un Alavés que ocupa una meritoria sexta plaza en La Liga, con 11 puntos tras siete jornadas. El equipo presenta un balance de tres victorias, dos empates y dos derrotas, con una racha reciente de resultados que se lee DLLWW. Su próxima prueba será de alto nivel: recibir al segundo clasificado, el Atlético de Madrid, el 10 de octubre en Mendizorroza. Los aficionados pueden consultar el calendario completo en nuestra página de fixtures y la situación de la plantilla en el apartado de squad.
Con Pablo Ibáñez garantizado para los próximos años, el Alavés cuenta con un activo de gran valor para mantener la estabilidad y la competitividad en el centro del campo. El jugador afronta el partido ante el Atlético con la confianza de ser un hombre de confianza para Quique Sánchez Flores.
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