Alavés, con Quique Sánchez Flores al frente, comenzó a perfilar su identidad táctica para la nueva temporada en el primer amistoso de pretemporada ante el Eibar, donde el conjunto albiazul mostró destellos de un posible giro hacia un dibujo más abierto. El equipo, que cerró la pasada campaña en la decimocuarta posición de LaLiga con 43 puntos -a 51 del Barcelona-, suma ya tres victorias en sus últimos cinco partidos, aunque perdió los dos últimos, incluido el último resultado oficial: 1-2 contra el Rayo Vallecano el pasado 23 de mayo de 2026.
¿Qué pasó en el amistoso de Alavés contra Eibar?
El técnico madrileño repitió el 5-3-2 que ya funcionó en la recta final de la temporada anterior, con tres centrales, dos carrileros y un mediocampo de tres jugadores. Protesoni, Álvaro García y Jonny Otto formaron la línea de tres atrás, mientras Ángel Pérez y Yusi cubrieron los carriles. En el centro del campo, Antonio Blanco fue la referencia junto a Selu Diallo y Aleñá, con Lucas Boyé y Mariano en la delantera. Sin embargo, tras el descanso, el Alavés probó variantes más abiertas, acercándose a un 4-4-2. En esa fase, Protesoni se desplazó a la banda derecha y el equipo ganó amplitud, ocupando mejor los espacios. El partido terminó con empate, pero el detalle táctico quedó claro: Quique no renuncia de golpe a su sistema habitual, aunque apunta hacia una evolución progresiva con cuatro defensas y dos mediocentros.
¿Por qué importa este ensayo para Alavés?
El Alavés marcó 44 goles esta temporada, pero encajó 56 -una diferencia de -12-, lo que refleja la necesidad de ajustar su estructura para ser más efectivo en ataque. El equipo, que terminó 14º en LaLiga con 11 victorias, 10 empates y 17 derrotas, busca ahora consolidar un estilo que combine solidez defensiva con mayor verticalidad. Mariano, que marcó el empate en el amistoso, reforzó su candidatura para seguir en la plantilla. El argentino, que suma 11 goles en sus últimos 15 partidos con el Alavés, demostró que puede ser una pieza clave en la delantera. Mientras, Lucas Boyé aportó intensidad y movilidad, dos atributos que Quique valora en sus delanteros.
¿Qué sigue para Quique y el Alavés?
El técnico tiene claro que el sistema base será el 5-3-2, pero no descarta adaptaciones según el rival. El Alavés, que arranca la nueva campaña con un amistoso prometedor, afronta ahora los próximos encuentros de pretemporada con el objetivo de definir su once inicial y pulir los detalles tácticos. La plantilla, que suma ya tres victorias en sus últimos cinco partidos, llega con confianza pero con la necesidad de sumar puntos desde el inicio. El equipo, que cerró la temporada pasada con una racha de dos derrotas consecutivas, busca ahora romper esa dinámica y mejorar su balance goleador -44 goles a favor y 56 en contra- para alejarse de los puestos de descenso.
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