En las últimas jornadas, el Alavés ha comenzado a mostrar señales de una evolución táctica que podría llevar al equipo a un nivel superior. Sin embargo, a pesar de algunos destellos de calidad, la falta de consistencia en el ataque ha sido evidente, lo que ha llevado a una necesidad urgente de ajustar su enfoque ofensivo.

Uno de los aspectos más destacados ha sido la elección del sistema. El 4-2-3-1 utilizado por el entrenador ha proporcionado una solidez defensiva, pero ha limitado la creatividad en el medio campo. Para maximizar el potencial ofensivo, podría ser beneficioso experimentar con un 4-3-3, que permitiría una mayor libertad para los interiores y facilitaría la conexión entre el centro del campo y la delantera. Esta formación podría aprovechar mejor las habilidades de jugadores como M. Díaz y Toni Martínez, quienes tienen la capacidad de desbordar y crear oportunidades.

Además, la incorporación de un tercer centrocampista en lugar de un extremo podría ayudar a dominar el juego en el medio. Un jugador como Javi López, que tiene un buen sentido de la posición y capacidad de recuperación, podría ser clave para hacer que el equipo mantenga la posesión y encuentre los espacios necesarios para el ataque. En los partidos recientes, el Alavés ha tenido problemas para romper líneas defensivas compactas, y un enfoque más centralizado podría abrir nuevas vías hacia la portería rival.

Otro aspecto a considerar es la presión alta. Si bien el Alavés ha mostrado destellos de presión alta, la implementación constante de esta táctica podría causar problemas a las defensas rivales. Instruir a los delanteros y a los mediocampistas a presionar más arriba podría generar errores en la salida del balón del contrario, lo que a su vez se traduciría en más oportunidades de gol.

Finalmente, la rotación de jugadores también es un factor clave. El desgaste físico ha sido un problema en las últimas semanas, y dar minutos a los jugadores de la banca podría aportar frescura al equipo. Utilizar a jóvenes talentos de la cantera en situaciones críticas no solo podría ofrecer nuevas dinámicas al juego, sino también inyectar energía e ímpetu al equipo.

La afición del Alavés, conocida por su lealtad inquebrantable, merece ver a su equipo luchar y competir al más alto nivel. Con estos ajustes tácticos, el Deportivo Alavés podría no solo mejorar su rendimiento general, sino también recuperar la confianza perdida en la búsqueda de un lugar más alto en la clasificación. Es hora de que los Babazorros se reinventen y busquen nuevas rutas hacia el gol.