El Deportivo Alavés, conocido como los Babazorros, ha tenido un inicio de temporada lleno de altibajos. A pesar de algunos destellos de calidad, el equipo ha luchado por encontrar la consistencia necesaria para mantenerse alejado de la zona de descenso. En este artículo, analizaremos su reciente forma y sugeriremos algunos ajustes tácticos que podrían mejorar su rendimiento colectivo.

Uno de los aspectos más destacados en el juego del Alavés ha sido su defensa, que, aunque sólida en algunos partidos, ha mostrado vulnerabilidades en momentos críticos. La línea defensiva, compuesta por jugadores como Laguardia y Eguaras, necesita un refuerzo en la comunicación y en la coordinación durante las transiciones defensivas. Implementar un sistema de pressing más efectivo podría ayudar a recuperar la posesión más rápidamente y reducir el tiempo que los rivales tienen para organizar su ataque.

En el centro del campo, el Alavés ha dependido en gran medida de la creatividad de sus mediocampistas, pero también se ha notado la falta de una figura que conecte la defensa con el ataque. Considerar un cambio a un sistema 4-2-3-1 podría permitir una mayor fluidez en el juego, con dos pivotes que protejan la defensa y un enganche que pueda crear oportunidades para los delanteros. La incorporación de un mediocampista más ofensivo, como Aleñá, podría ser clave para desbloquear defensas rivales.

Por otro lado, en la línea de ataque, la falta de goles ha sido un tema recurrente. Con la reciente lesión de Boyé, es crucial que el entrenador explore la posibilidad de utilizar a Jason como falso nueve, lo que podría confundir a las defensas adversarias y abrir espacios para que los extremos, como Luis Rioja, se incorporen al ataque. Este movimiento no solo diversificaría el estilo de juego, sino que también podría aprovechar las habilidades de Jason para crear oportunidades desde posiciones inesperadas.

Finalmente, es vital que el equipo mantenga una mentalidad positiva y cohesiva durante los partidos. Fomentar un ambiente de apoyo y confianza entre los jugadores puede marcar la diferencia en su desempeño. La afición de Mendizorroza ha sido un pilar fundamental en los momentos difíciles y es esencial que el equipo retribuya ese apoyo con un juego que refleje su esfuerzo y dedicación.

En conclusión, los Babazorros tienen el potencial para mejorar su rendimiento en las próximas jornadas. Con algunos ajustes tácticos, como la mejora en la comunicación defensiva, la reorganización en el centro del campo y un enfoque renovado en el ataque, el Alavés puede aspirar a un futuro más brillante en La Liga.